sábado, 7 de marzo de 2009

un año ya

Mientras tomas la pausa de la palabra y veo desconfiadamente el silencio que creas con tus ojos, con tu pequeña maldad, con tu miedo eterno. Comprendo inefablemente la pronta llegada de tu ausencia.
Te veo caminar, te veo andar como un pájaro sobre la nieve. Intentas vanamente buscar esa palabra. Te sientas sobre una piedra y empiezas a mentir.

viernes, 27 de febrero de 2009

Vicente Huidobro

Soy una orquesta trágica
Un concepto trágico
Soy trágico como los versos que punzan en las sienes y no pueden salir
Arquitectura fúnebre
Matemática fatal y sin esperanza alguna
Capas superpuestas de dolor misterioso
Capas superpuestas de ansias mortales
Subsuelos de intuiciones fabulosas

domingo, 15 de febrero de 2009

Tímida y avergonzada - María Emilia Cornejo

tímida y avergonzada
dejé que me quitaras lentamente mis vestidos,
desnuda
Sin saber qué hacer y muerta de frío
me acomodé entre tus piernas
¿es la primera vez?
preguntaste,
sólo pude llorar.
oí que me decías que todo iba a salir bien
que no me preocupara,
yo recordaba las largas discusiones de mis padres,
el desesperado llanto de mi madre
y su voz diciéndome
"nunca confíes en los hombres".
Comprendiste mi dolor
Y con infinita ternura
Cubriste mi cuerpo con tu cuerpo,
tienes que abrir las piernas, murmuraste,
y yo me sentí torpe y desolada.

martes, 3 de febrero de 2009

Fe de vida - Alejandro Romualdo

Puedo morir de rabia y de dulzura.
Morir de hueso en hueso hasta el tobillo.
Arrancarme la piel con un cuchillo.
Quemar vivos mis sueños, mi ternura.

Puedo morir de risa, de amargura,
atorado, revuelto y amarillo.
Romper de amor mi hueso, mi estribillo.
Partir en dos mi vértebra más dura.

Puede lograr mi muerte lo que quiero:
hacer que en la extensión que me consigne
pazca y trisque el dulcísimo cordero.

Puedo morir como un violento cisne
de guerra. Proclamando, y prisionero,
una canción vital, un cuello insigne.

domingo, 25 de enero de 2009

Simone de Beauvoir

Yo releía sus libros, lo escuchaba, lo interrogaba, estaba tan ocupada que no pensaba en preguntarme por qué exactamente estaba a gusto conmigo: ya me faltaba tiempo para descifrar lo que ocurría en mi propio corazón. Cuando me tomó entre sus brazos una noche en medio de los jardines del Carroussel dije escandalizada: "No besaré sino a un hombre a quien quiera." Me contestó tranquilamente. "Pero a mí me quiere." Y en seguida supe que era verdad. Si no lo había advertido antes es porque había ocurrido demasiado pronto: ¡con él todo andaba tan prisa! Es eso lo que al principio me subyugó; las demás personas eran tan lentas; la vida, tan lenta... Él quemaba el tiempo y atropellaba todo. Desde el momento en que supe que lo quería fuí con entusiasmo de sorpresa en sorpresa. Aprendí que se podía vivir sin muebles y sin horarios, no almorzar, no acostarse de noche, dormir de tarde, hacer el amor en los bosques igual que en una cama. Me pareció sencillo y alegre hacerme mujer entre sus brazos; cuando el placer me asustaba su sonrisa me tranquilizaba. Una sola sombra sobre mi corazón: se acercaban las vacaciones y la idea de una separación me aterrorizaba. Evidentemente, Roberto se dió cuenta: ¿por eso me propuso casarnos? En ese entonces esta idea ni siquiera me rozó: a los diecinueve años parece tan natural ser querida por el hombre al que uno quiere como serlo por los padres o por Dios omnipotente.

viernes, 16 de enero de 2009

CUATRO BOLEROS MAROQUEROS - Antonio Cisneros

1

Con las últimas lluvias te largaste
y entonces yo creí
que para la casa más aburrida del suburbio
no habrían primaveras
ni otoños ni inviernos ni veranos
Pero no
Las estaciones se cumplieron
como estaban previstas en cualquier almanaque
Y la dueña de la casa y el cartero
no me volvieron a preguntar
por ti.

martes, 6 de enero de 2009

hable con (de) ella

hablar de ti, es como trasnochar el tiempo.
hablar de ti, ya no importa.


domingo, 4 de enero de 2009

2046

Todo el que llega al 2046 tiene la misma intención: recuperar recuerdos perdidos. Porque en el 2046 nuca cambia nada, pero nadie sabe si es cierto o no, porque nunca nadie vuelve.