Tengo una mujer envuelta en mi vida. No sé cómo llegó a mí. Lo más probable es que esté de vacaciones o que hayamos coincidido en todo este momento a mirarnos y provocarnos más. Yo le llamó amor, cuando ella duerme y soplo despacio la luna para poder abrazarla. No creo que ella sea tan fidedigna hacia sí misma. No creo que pueda ahogar la noche, simplemente para no extrañarla. Me creerías si te digo que ya no duermo? Ya no tengo paciencia ante mi vida. No tengo razón para seguir ahondando sobre ambos y poner excusas magras para que te quedes un poco más conmigo. Ya no llevo la vida de antes, las fábulas diurnas que suelo contarme para poder trabajar y mirar por la ventana de la oficina. Queriendo que te aparezcas como la gran revelación de la historia. Como una llamada a tierra desde la luna. Yo una y dos veces me siento preocupado, desalentado. No sé ya cómo dejar de pensar en ti y en tu cuerpo. Como una planta silvestre de las que te quedan restos en los jeans. Qué hacer para liberarte o liberarnos? Manejar la vida no es cómo manejar un vehículo. No es voltear la vista y merodear si estás cerca. Yo hoy te siento lejana. Te siento ausente de a ratos. Como si parpadearas y no fuera por mí, ni por nosotros. Llevo días sin dormir, sin soñar. Ya no llevamos la hoja perenne de nuestro contrato. Yo argumento que nunca más deberías tener descanso sin mí. Que podría apretarte la cintura y jugar a que eres mía. A soñar el café en la boca. Los besos en tu rostro, en tu cuello blanco. Qué garantía tenemos ambos? Qué cosa hemos dejado a trás para decir que no puedo soltarte y desamarrar los zapatos. Ven de tarde y acuéstate conmigo. No pares de abrazarme, que llega la mañana y me da miedo no escuchar tu voz. No sentir tus pasos con los míos. No sentir nada, es mentira.
lunes, 9 de mayo de 2011
jueves, 5 de mayo de 2011
Javier Solis
Son tus cartas mi esperanza,
mis temores, mi alegría
y aunque sean tonterías
escríbeme, escríbeme.
mis temores, mi alegría
y aunque sean tonterías
escríbeme, escríbeme.
martes, 3 de mayo de 2011
otro relato *extracto
dejar de llover y poder ver el cielo. correr y ver que nadie corre. sonreir ante tu rostro y llorar por dejar de verlo. he venido desde el otro barrio, donde sólo tenemos hermanas. donde la lluvia dura más que en ningún otro lugar. he tenido también una ventana. las madrugadas son más largas. bajemos la cantidad y veamos la coincidencia que fue vernos, encontrarnos rodeados de calles transversas y yo sin un solo caballo ni zapatos lujosos. es así como pude econtrarte y robarte tus últimas monedas y si supieras que siempre fui yo, el que te quizo abrazar y dormir con la cabeza pegada a tu barriga como un cocodrilo. atravesaste el cuarto y te pusiste a llamar, maldiciendo a los viejos y enfermos amores. a la fatal y hermosa mierda que siempre nos habló de los dos. a los que también te dejaron y te golpearon, con sus zapatos lujosozos y lustrados. y bien? es la nieve la única que nunca dejará de robarnos bananas? tener la suficiente edad como para poder morir, para no olvidar. y cuántas cosas más podriamos hacer? la boca llena de hojas, con algunas palabras aún vivas. y por qué tú no empizas a caminar y a traer el corazón?. el bien de un día, que se multiplique por ocho. ya no encuentro la razón de seguir mintiendo. de abrazar a mi hermana triste y pedirle que no llore. y ella me dice: te he querido como a un viejo avión, y esperando poder irnos de acá, de quemar ésta casa y atraer a la noche para poder dormir contigo, abrazarte y respetarnos como amantes, pero eso sí, no dejo de pensar que este tiempo no pase.
viernes, 29 de abril de 2011
El guardián del hielo - José Watanabe
Y coincidimos en el terral
el heladero con su carretilla averiada
y yo
que corría tras los pájaros huidos del fuego
de la zafra.
También coincidió el sol.
En esa situación cómo negarse a un favor llano:
el heladero me pidió cuidar su efímero hielo.
Oh cuidar lo fugaz bajo el sol...
El hielo empezó a derretirse
bajo mi sombra, tan desesperada
como inútil
Diluyéndose
dibujaba seres esbeltos y primordiales
que sólo un instante tenían firmeza
de cristal de cuarzo
y enseguida eran formas puras
como de montaña o planeta
que se devasta.
No se puede amar lo que tan rápido fuga.
Ama rápido, me dijo el sol.
Y así aprendí, en su ardiente y perverso reino,
a cumplir con la vida:
Yo soy el guardían del hielo.
el heladero con su carretilla averiada
y yo
que corría tras los pájaros huidos del fuego
de la zafra.
También coincidió el sol.
En esa situación cómo negarse a un favor llano:
el heladero me pidió cuidar su efímero hielo.
Oh cuidar lo fugaz bajo el sol...
El hielo empezó a derretirse
bajo mi sombra, tan desesperada
como inútil
Diluyéndose
dibujaba seres esbeltos y primordiales
que sólo un instante tenían firmeza
de cristal de cuarzo
y enseguida eran formas puras
como de montaña o planeta
que se devasta.
No se puede amar lo que tan rápido fuga.
Ama rápido, me dijo el sol.
Y así aprendí, en su ardiente y perverso reino,
a cumplir con la vida:
Yo soy el guardían del hielo.
martes, 26 de abril de 2011
Es la locura, vivir el hombre envuelto, respirar el mismo aire y concebir alegría
Me declaro vencido a los caramelos
las frutas dulces
a los amargos amores que no
son mas que la
única explicación a esta vida
al camión destartalado de un pueblo
a la historia de los jóvenes, que
creen inventar todo
a la venganza de un avión oscuro
el cual también podría llamarse
"amor"
al color azul
que cuando te vea
todo se realice en ramas y hojas
a la desafortunada cuestión de
ser tú y ser yo
que destroza todo cuanto ve
cuanto siente
a la promesa de un marinero
que no sólo llevará los recuerdos
a morir desnudo y vivir
obsecuente al recuerdo
como si la garantía del amor
fuera mas que todo resolver las entrañas entonces
y buscar la sorpresa atada
a un naranjo
para vestir de rojo y llamarse
olvido
para no volver a probar el mismo
dolor
y dormir encadenados a un oso
valentía para los jóvenes
que nunca amaron
locura para creer que el amor
lo es todo
salvación para los que alguna vez
se ahogaron
y quisieron ahogarse.
las frutas dulces
a los amargos amores que no
son mas que la
única explicación a esta vida
al camión destartalado de un pueblo
a la historia de los jóvenes, que
creen inventar todo
a la venganza de un avión oscuro
el cual también podría llamarse
"amor"
al color azul
que cuando te vea
todo se realice en ramas y hojas
a la desafortunada cuestión de
ser tú y ser yo
que destroza todo cuanto ve
cuanto siente
a la promesa de un marinero
que no sólo llevará los recuerdos
a morir desnudo y vivir
obsecuente al recuerdo
como si la garantía del amor
fuera mas que todo resolver las entrañas entonces
y buscar la sorpresa atada
a un naranjo
para vestir de rojo y llamarse
olvido
para no volver a probar el mismo
dolor
y dormir encadenados a un oso
valentía para los jóvenes
que nunca amaron
locura para creer que el amor
lo es todo
salvación para los que alguna vez
se ahogaron
y quisieron ahogarse.
domingo, 17 de abril de 2011
Extracto relato corto
Calculo que nos tomará cerca de 2 años poder encontrarnos.
Me levanto todos los días a las siete de la mañana. Tomo un vaso de yogurth, una tostada y me embarco a otro mundo. El otro mundo es el que dicen; el mundo real. El mundo consistente. Lo que genera dinero, promesas vanas y deseos insuficientes.
Me vuelvo a repetir que faltan 2 años para conocernos. No lo crees. En efecto te ries (con esa delicadeza tan tuya) y me dices que debería colaborar en apresurar la fecha y de pronto me escondes los zapatos y por las noches enciendes la luz para preguntar: "ya nos vamos a conocer?".
Hoy he soñado contigo. Sólo te cambié de nombre, pero eras la misma. Llevabas las mismas zapatillas que cuando nos conocimos, las que te prestó tu amiga. Me despierto desesperado. Te digo- Nos acabamos de conocer en mi sueño- y tú respondes- Sólo fue un sueño. Aún no nos conocemos.
Me levanto todos los días a las siete de la mañana. Tomo un vaso de yogurth, una tostada y me embarco a otro mundo. El otro mundo es el que dicen; el mundo real. El mundo consistente. Lo que genera dinero, promesas vanas y deseos insuficientes.
Me vuelvo a repetir que faltan 2 años para conocernos. No lo crees. En efecto te ries (con esa delicadeza tan tuya) y me dices que debería colaborar en apresurar la fecha y de pronto me escondes los zapatos y por las noches enciendes la luz para preguntar: "ya nos vamos a conocer?".
Hoy he soñado contigo. Sólo te cambié de nombre, pero eras la misma. Llevabas las mismas zapatillas que cuando nos conocimos, las que te prestó tu amiga. Me despierto desesperado. Te digo- Nos acabamos de conocer en mi sueño- y tú respondes- Sólo fue un sueño. Aún no nos conocemos.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Las medias
El amor, el de los enamorados, es como la relación de los pies con las medias. Ya que las medias no tienen otra función que servir de cobijo a los pies. No pueden ser utilizadas bajo ningún contexto por las manos, por la cabeza, por las orejas, etc. En un principio cada media puede ir a cualquier pie, cada pie a cualquier media, mas con el tiempo las medias se van moldeando al pie requerido, se van volviendo la media de ese pie, la media que le pertenece. El único inconveniente es que uno se cambia de medias, todos los días.
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