lunes, 16 de enero de 2012

si es un delito amar, delincuente soy.

viernes, 13 de enero de 2012

no country for old men

Me sorprende que sea tan joven. A esa edad los edificios se sienten como niños. un edificio no cuenta sus años a diestra o siniestra, sólo deja que lo contemplen y se enorgullece (a veces) de lucir su edad aparente.
Sí, es verdad. Ella planea cambiar su primer apellido y fugar a un lado de este mundo donde no encuentre resultados para volver y mirar lo que sucedió. Nada sucede en vano. Ella sabe que es así, lo supo desde siempre, por eso se interroga mientras transita en un país que no ambienta su corazón, donde la comida le sabe amarga y lo único que quiere es ocultar la cabeza en el agua y respirar por sus branqueas.
No resiste, es verdad. Respirar a veces mata.

sábado, 24 de diciembre de 2011

presiento la muerte como una mujer que mira por una ventana.
vuelve la manzana y comienza el día
no presume, acepta el calor.

levanta vuelo y se despide con un mover de las manos. yo la extraño. ya es navidad.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

mediante el ruido la llama, agita las alas y se suelta el cabello
no sumerge los pies en el agua hasta estar completamente seguro
que ella lo ama.

sábado, 10 de diciembre de 2011

- ante usted traigo al muerto.
- que le den algo de sopa y abrigenlo.
el muerto dice que le duele la garganta. que prefiere caminar sin zapatos y que por favor ya no lo mortifiquen con contarle la barba y quitarle los gusanos.
no empleen soluciones aparentes. no le canten cosas cursis. no vayan a llamar a su puerta que aunque no está cansado para abrir, prefiere fingir que no hay nadie.
no es cursiva la letra que no justifica la muerte. que un vehículo puede ser el móvil que lleva y trae el corazón, el que desajusta los sentimientos y pone piedras a los bolsillos.
veamos bien qué quiere decir, contratamos a un interprete para saber qué quiere. el interprete se baña en agua de río y se come unas gallinas, duerme media hora y cuando despierta dice, el muerto me ha hablado en sueños y me pide que os diga, que necesita ropa nueva, que le cambien el agua de los pies, y que apaguen el reloj porque para él llegar tarde es una cualidad.
yo le pregunto cómo se ve en sus sueños, y me responde que le falta un diente, pero que todo lo demás es igual a como yo lo recuerdo, pero yo le digo que no me acuerdo ya de él. simultáneamente el muerto se pone triste, se levanta de su cama y baja por un bocadillo.
yo creo que deberíamos enterrarlo dice su madre al padre. el padre se encoje en hombros pero se sabe muy bien que una vez enterrado crecerá un árbol y a la familia no le gusta mucho la naturaleza, ni mucho menos los árboles.
el muerto nota que duerme mucho, preferiría salir a correr o visitar a sus amigos, pero recuerda que sus amigos ya murieron, que nisiquiera se le presentan en sueños a hablarle. qué hijos de puta, dice el muerto, tenían que morirse para olvidarse de mí.
caramba! dice su madre todas las mañanas al entrar al cuarto de su hijo, cambia las sábanas llenas de polvo, llenas de recuerdos. no soporta ver suciedad, pero día a día ese cuarto se ensucia. voy a alquilarlo, piensa. pero qué hago con él? (el muerto) ya debería haberse ido.
es un muerto, pero las penas por su muerte hace mucho que pasaron. poco a poco las personas en la casa olvidan su nombre, nisiquiera saben que se levanta tarde.
no es posible que un muerto no sea enterrado, le dice el parroco a la madre. esto es una herejía, le dice, pero la madre no sabe qué decirle. ya ha pasado tanto tiempo que se acostumbraron a verlo pasear por la casa.
Ese mismo día, el parroco en compañía de un monagillo bendijo la casa. el muerto presenció la oración y pidió por poder probar un pie de manzana por última vez; sin embargo, sabía que los milagros estaban tarde para él. el religioso lo vío y le habló: hijo mío, por qué sigues habitando esta casa? por qué no vas y descansas con los tuyos? mírate tú ya no perteneces a aquí. el muerto lo miró, prendió un cigarrillo y le dijo: padre, no pretendo aún morir, aunque sé que ya estoy muerto. me resisto a creer que ya no despertaré, que no volveré a ser yo y que nisiquiera podré volver a nadar. pero hijo, el cielo ha de estar esperándote, no puedes quedarte acá. el muerto lo miró y se abrazó a su madre y le dijo no quiero irme, no me obligues a irme, pero su madre ya no recordaba quién era, un vago recuerdo quedaba de su hijo muerto. un triste recuerdo de esos que el tiempo borra.
cuando era pequeño (el muerto recordaba) haberse subido a un árbol, haber mirado al sol sobre los hombros de su padre. ya no era tan pequeño, ya nisiquiera estaba vivo.
una isla es la cosa más triste del mundo (se dijo de pronto) una isla en la cual sólo puede vivir una sola persona. esa es la idea de las islas, es para los solitarios, para los naúfragos. pensó también en una palmera con cocos, pensó en alguien más.
de pronto se cortó un dedo y sangró. estoy sangrando le dijo a todos. sangro! sangro! estoy vivo! a lo cual todos se le acercaron pero sin ninguna emoción, uno de ellos le dijo: es sólo un sueño.
no es posible seguir soñando esto todos los días, se dijo el muerto y sorbió un poco del té que se había preparado.
cómo es que habré muerto, se preguntó y fue al cuarto contiguo y se lo preguntó a su madre.
dos islas deben ser más tristes que una sola isla. porque en una sola isla uno no puede advertir su soledad. dos islas es sólo para los que olvidaron nadar. felizmente se dice el muerto, ya no me acuerdo de eso.
el muerto ha decidido irse mañana. él espera que mañana no vendan tickets para el tren. él se abraza por la noche a los árboles. él extrañará la casa. él se pregunta si es posible que los muertos esperen.

martes, 22 de noviembre de 2011

la temporada

sinceramente (y me lo digo a mí mismo), estoy cansado de hacer algo mal siempre (y eso que lo malo que puedo hacer, podría considerarse relativo), es como ser torpe de lunes a viernes y los fines de semana descansar. estoy harto de mi incondicional función de llamar a las cosas y decirles algo que va a sonar mal. quizá eso sea el problema, prestar demasiada atención a las cosas, sentir preocupación cuando no se deba sentir, querer las cosas cuando la necesidad me empuja, sí la necesidad, esa que lo estrangula a uno y le hace brotar peras.
yo sólo quiero que "esto" sea una temporada, una mala temporada en la cual todos mis juegos han perdido, en la cual las frutas aún no maduran, no descansan los patos y es curioso lo parecidos que pueden ser a los gansos.
yo sólo quiero que esto pase, que no vuelvan a aterrizar las vacas, ni los conejos. quiero oler a maracuyá. quiero vestir los papeles que me han sido otorgados. quiero llenar de estúpidos colores a los caballos. quiero rogarte. enderezarte a mí y disculpes todo esto ocasionado. parece que mi vida es una temporada única. donde todo parece cantar y yo sigo esperando que esto pase y tú me entiendas.

martes, 15 de noviembre de 2011

dicen que lo peor que uno puede hacer es comerte un animal o no dejarlo morir. en verdad siempre me he puesto a pensar un poco en esa contradicción y los búfalos que no dejan de cantar y las luces que no dejan de otear. al menos los peces no cabalgan. que no es propicio tirar el arroz y esperar dormir. no es gentil no saber, ni escuchar. pronto ella me hace un hueco entre el estómago y el pecho. toma sus pertenencias y no escatima en hacerme ver los huecos que tengo, la barba crecida y las monedas rotas que ya no sirven para volar. yo le digo anticipándome al vuelo de las lagartijas, que si es que tengo estos huecos llenos de sapos verdes, es únicamente gracias a ella. entonces ella cómo nunca me pregunta si es que quiero que me los devuelva. y yo le digo no, quédatelos. mi cuerpo ya no es mi cuerpo, me hacen falta polillas, trapos y obviamente lo que te llevas. entonces ella mirándome preocupada, me pregunta, entonces? me sentaré en un camello y olvidaré tu nombre? yo no respondo, sinceramente las veces en las que no respondo siento pequeños animalillos en mi cuerpo y me da miedo aullentarlos; sin embargo algunas ardillas destructoras al parecer de un continente espantaron a los pájaros y éstos a los otros animalillos que nunca sé sus nombres y mucho menos sus apellidos. y pude pronunciar las siguientes palabras: "no me devuelva lo que no me pertenece, porque es suyo y al menos por hoy, que ya es tarde y habiendo demasiados animales bondadosos afuera, por favor quédese y vuelva a mí". mirándome con sus ojos que siempre me miran de la misma forma, la mujer tomó el camello y se quedó a vivir.

viernes, 11 de noviembre de 2011

hoy o quizá ayer, muchas parejas empiezan una historia. se cargan los pulmones de aire y deciden confeccionar una nueva trama, un nuevo accidente dentro de las ficciones de la vida.
hoy o quizá mañana. ella o él decidan sonreirle de una manera mucho mas especial. quizá mañana ella no se sienta tan sola. posiblemente él la vea con otros ojos y todo se inmiscuya a que ellos se enamoren. a que valga la pena ponerle sentido a algo en esta vida. a constituir temores o alegrías. Quizás mañana usted decida cambiar de una vez por todas el camino. es probable de que si usted está en esta configuración lo irracional sea ya racional y decida usted plantar un frejol en su taza de café y esperar a cosechar. eso es el amor. creer que algo va a salir de toda esa irracionalidad. pensar que todo es injustificado y valedero. y yo le pregunto. en verdad es así? entonces ya no guarde ironías, melancolías frustradas, no guarde resentimientos ajenos, no presione sobre la incertidumbre si es que en verdad usted está o quiere enamorarse. mejor deje que las cosas sucedan como así han de precisarse. mejor lea su periódico y tómese un jugo. mejor espere a que esa persona llegue y sonría (como usted sabe hacerlo).