miércoles, 25 de enero de 2012

Sebastián se pregunta si debería dejar de ser vengativo, si en verdad se ha creído los últimos cuatro post its que ha pegado en su habitación. Bosteza, one love, one heart, lets get together and feel allright.
La escritura automática siempre le funciona pero esta noche esta cansado, tiene muchas ganas de irse y de dejar caminar. Tiene ganas de escribir algo caleta para poder canalizar sus sentimientos extraños, mueve la cabeza, se ha rebelado.
" no, no, no voy a escribir"
Sigue bostezando, dentro de poco se ira, tomara su maleta llena de papeles sin importancia y recorrerá media ciudad para buscar una cama vacía, que solo le recordara que extraña, que me extraña.

**Lo que nadie sabe o nisiquera asimilan, es que él está muerto. lo colgaron una tarde, como se cuelgan los muñecos esos en navidad. no sé si murió estrangulado, inclusive podría decir que murió de un resfriado por no ponerse chalina.
ya van dos años desde su muerte y aún no lo han velado, no le han contaminado los pies y tampoco le han rezado para que su alma viaje en paz. todo lo contrario han traído y excavado más en su vida. sus pertenencias les son ahora de otros que también (imagínese) manifiestan ser el mismisimo muerto. yo no he podido creer todo lo que cuentan, que hasta se han dejado los bigotes y portan un libro bajo el brazo. y yo les digo "dejen al muerto en paz", pero ellos no parecen escuchar, los locos se hacen y se ocultan bajo las piedras, así como al difunto le gustaba hacer. Por eso ha sido necesario poner un orden en el pueblo. se ha pedido que no le sigan pidiendo matrimonio a su viuda y que dejen de querer comerse sus legumbres. yo sé que la gente es irracional desde muchos aspectos, pero esto me parece exagerado. la otra vez me contaron que quisieron sacar al muerto de su tumba y echarlo a andar. inclusive sus hermanos han sorteado sus poemitas de hojas sueltas y ya muchos sortean las palabras a la luna y bailan desnudos en el río. yo siempre que los veo, les pido encarecidamente que dejen al muerto en paz, que necesita descansar. pero ni hasta en la tumba lo dejan tranquilo. yo ya no sé qué hacer, hasta he pensado en vender ese poemita que me regaló, pero me da tanta pena, pero yo sé que él lo entendería, porque yo quiero que él descanse, seguro hasta sus pies aún deben estar húmedos, y sus pelos negros a diestra y siniestra. será por eso que muchos ahora se visten con piel de oveja para mantenerse calientes, aunque acá eso ya es una sinverguencería, tanto calor y andar con esa piel. yo lo único que espero es que lo dejen morir en paz.

*poemita regalado
prefiero el viento que es el mismo que te sopla el cabello
que puede hundir un barco o hacer volar una cometa
prefiero la muerte a la eternidad del bosque
lo salado a lo dulce
por eso ha de gustarme el mar y sus algas

rascarme la barba o poner un dado en tu ombligo
fabricar la mentira perfecta para no caer
para mantener este edificio de nube
que cada vez se aleja y que sólo moja

ya han sabido las personas que tú y yo
somos el último ciclón del norte
que acabará con sus casas
ya se enteraron también
que hemos muerto jugando
y que damos vueltas y vueltas
hasta que éste decida dejarnos

por eso es que han tejido una malla
y puesto linternas en todos lados
para no oír cómo caemos

ellos saben que estamos muertos
pero no saben quiénes somos.


lunes, 16 de enero de 2012

si es un delito amar, delincuente soy.

viernes, 13 de enero de 2012

no country for old men

Me sorprende que sea tan joven. A esa edad los edificios se sienten como niños. un edificio no cuenta sus años a diestra o siniestra, sólo deja que lo contemplen y se enorgullece (a veces) de lucir su edad aparente.
Sí, es verdad. Ella planea cambiar su primer apellido y fugar a un lado de este mundo donde no encuentre resultados para volver y mirar lo que sucedió. Nada sucede en vano. Ella sabe que es así, lo supo desde siempre, por eso se interroga mientras transita en un país que no ambienta su corazón, donde la comida le sabe amarga y lo único que quiere es ocultar la cabeza en el agua y respirar por sus branqueas.
No resiste, es verdad. Respirar a veces mata.

sábado, 24 de diciembre de 2011

presiento la muerte como una mujer que mira por una ventana.
vuelve la manzana y comienza el día
no presume, acepta el calor.

levanta vuelo y se despide con un mover de las manos. yo la extraño. ya es navidad.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

mediante el ruido la llama, agita las alas y se suelta el cabello
no sumerge los pies en el agua hasta estar completamente seguro
que ella lo ama.

sábado, 10 de diciembre de 2011

- ante usted traigo al muerto.
- que le den algo de sopa y abrigenlo.
el muerto dice que le duele la garganta. que prefiere caminar sin zapatos y que por favor ya no lo mortifiquen con contarle la barba y quitarle los gusanos.
no empleen soluciones aparentes. no le canten cosas cursis. no vayan a llamar a su puerta que aunque no está cansado para abrir, prefiere fingir que no hay nadie.
no es cursiva la letra que no justifica la muerte. que un vehículo puede ser el móvil que lleva y trae el corazón, el que desajusta los sentimientos y pone piedras a los bolsillos.
veamos bien qué quiere decir, contratamos a un interprete para saber qué quiere. el interprete se baña en agua de río y se come unas gallinas, duerme media hora y cuando despierta dice, el muerto me ha hablado en sueños y me pide que os diga, que necesita ropa nueva, que le cambien el agua de los pies, y que apaguen el reloj porque para él llegar tarde es una cualidad.
yo le pregunto cómo se ve en sus sueños, y me responde que le falta un diente, pero que todo lo demás es igual a como yo lo recuerdo, pero yo le digo que no me acuerdo ya de él. simultáneamente el muerto se pone triste, se levanta de su cama y baja por un bocadillo.
yo creo que deberíamos enterrarlo dice su madre al padre. el padre se encoje en hombros pero se sabe muy bien que una vez enterrado crecerá un árbol y a la familia no le gusta mucho la naturaleza, ni mucho menos los árboles.
el muerto nota que duerme mucho, preferiría salir a correr o visitar a sus amigos, pero recuerda que sus amigos ya murieron, que nisiquiera se le presentan en sueños a hablarle. qué hijos de puta, dice el muerto, tenían que morirse para olvidarse de mí.
caramba! dice su madre todas las mañanas al entrar al cuarto de su hijo, cambia las sábanas llenas de polvo, llenas de recuerdos. no soporta ver suciedad, pero día a día ese cuarto se ensucia. voy a alquilarlo, piensa. pero qué hago con él? (el muerto) ya debería haberse ido.
es un muerto, pero las penas por su muerte hace mucho que pasaron. poco a poco las personas en la casa olvidan su nombre, nisiquiera saben que se levanta tarde.
no es posible que un muerto no sea enterrado, le dice el parroco a la madre. esto es una herejía, le dice, pero la madre no sabe qué decirle. ya ha pasado tanto tiempo que se acostumbraron a verlo pasear por la casa.
Ese mismo día, el parroco en compañía de un monagillo bendijo la casa. el muerto presenció la oración y pidió por poder probar un pie de manzana por última vez; sin embargo, sabía que los milagros estaban tarde para él. el religioso lo vío y le habló: hijo mío, por qué sigues habitando esta casa? por qué no vas y descansas con los tuyos? mírate tú ya no perteneces a aquí. el muerto lo miró, prendió un cigarrillo y le dijo: padre, no pretendo aún morir, aunque sé que ya estoy muerto. me resisto a creer que ya no despertaré, que no volveré a ser yo y que nisiquiera podré volver a nadar. pero hijo, el cielo ha de estar esperándote, no puedes quedarte acá. el muerto lo miró y se abrazó a su madre y le dijo no quiero irme, no me obligues a irme, pero su madre ya no recordaba quién era, un vago recuerdo quedaba de su hijo muerto. un triste recuerdo de esos que el tiempo borra.
cuando era pequeño (el muerto recordaba) haberse subido a un árbol, haber mirado al sol sobre los hombros de su padre. ya no era tan pequeño, ya nisiquiera estaba vivo.
una isla es la cosa más triste del mundo (se dijo de pronto) una isla en la cual sólo puede vivir una sola persona. esa es la idea de las islas, es para los solitarios, para los naúfragos. pensó también en una palmera con cocos, pensó en alguien más.
de pronto se cortó un dedo y sangró. estoy sangrando le dijo a todos. sangro! sangro! estoy vivo! a lo cual todos se le acercaron pero sin ninguna emoción, uno de ellos le dijo: es sólo un sueño.
no es posible seguir soñando esto todos los días, se dijo el muerto y sorbió un poco del té que se había preparado.
cómo es que habré muerto, se preguntó y fue al cuarto contiguo y se lo preguntó a su madre.
dos islas deben ser más tristes que una sola isla. porque en una sola isla uno no puede advertir su soledad. dos islas es sólo para los que olvidaron nadar. felizmente se dice el muerto, ya no me acuerdo de eso.
el muerto ha decidido irse mañana. él espera que mañana no vendan tickets para el tren. él se abraza por la noche a los árboles. él extrañará la casa. él se pregunta si es posible que los muertos esperen.

martes, 22 de noviembre de 2011

la temporada

sinceramente (y me lo digo a mí mismo), estoy cansado de hacer algo mal siempre (y eso que lo malo que puedo hacer, podría considerarse relativo), es como ser torpe de lunes a viernes y los fines de semana descansar. estoy harto de mi incondicional función de llamar a las cosas y decirles algo que va a sonar mal. quizá eso sea el problema, prestar demasiada atención a las cosas, sentir preocupación cuando no se deba sentir, querer las cosas cuando la necesidad me empuja, sí la necesidad, esa que lo estrangula a uno y le hace brotar peras.
yo sólo quiero que "esto" sea una temporada, una mala temporada en la cual todos mis juegos han perdido, en la cual las frutas aún no maduran, no descansan los patos y es curioso lo parecidos que pueden ser a los gansos.
yo sólo quiero que esto pase, que no vuelvan a aterrizar las vacas, ni los conejos. quiero oler a maracuyá. quiero vestir los papeles que me han sido otorgados. quiero llenar de estúpidos colores a los caballos. quiero rogarte. enderezarte a mí y disculpes todo esto ocasionado. parece que mi vida es una temporada única. donde todo parece cantar y yo sigo esperando que esto pase y tú me entiendas.

martes, 15 de noviembre de 2011

dicen que lo peor que uno puede hacer es comerte un animal o no dejarlo morir. en verdad siempre me he puesto a pensar un poco en esa contradicción y los búfalos que no dejan de cantar y las luces que no dejan de otear. al menos los peces no cabalgan. que no es propicio tirar el arroz y esperar dormir. no es gentil no saber, ni escuchar. pronto ella me hace un hueco entre el estómago y el pecho. toma sus pertenencias y no escatima en hacerme ver los huecos que tengo, la barba crecida y las monedas rotas que ya no sirven para volar. yo le digo anticipándome al vuelo de las lagartijas, que si es que tengo estos huecos llenos de sapos verdes, es únicamente gracias a ella. entonces ella cómo nunca me pregunta si es que quiero que me los devuelva. y yo le digo no, quédatelos. mi cuerpo ya no es mi cuerpo, me hacen falta polillas, trapos y obviamente lo que te llevas. entonces ella mirándome preocupada, me pregunta, entonces? me sentaré en un camello y olvidaré tu nombre? yo no respondo, sinceramente las veces en las que no respondo siento pequeños animalillos en mi cuerpo y me da miedo aullentarlos; sin embargo algunas ardillas destructoras al parecer de un continente espantaron a los pájaros y éstos a los otros animalillos que nunca sé sus nombres y mucho menos sus apellidos. y pude pronunciar las siguientes palabras: "no me devuelva lo que no me pertenece, porque es suyo y al menos por hoy, que ya es tarde y habiendo demasiados animales bondadosos afuera, por favor quédese y vuelva a mí". mirándome con sus ojos que siempre me miran de la misma forma, la mujer tomó el camello y se quedó a vivir.